martes, 14 de abril de 2026

Ninguna Higuera (Crónicas Chismosas)

11/04/2026 - Sábado - 20hs

Experiencia de ir a ver Ninguna Higuera a la Sala Hugo Balzo del Sodre.


“Vestirse con otra ropa”

Ayer me vestí con ropa prestada; a veces hay que probar cosas nuevas.
Salir a la calle de la capital exige preparación y atención en todos los niveles. Si contamos cámaras y gente -y las cámaras que tiene la gente en su mano- las miradas se multiplican por miles y, por lo tanto, la vigilancia.

Pero esto no es sobre mis paranoias, ni sobre el panóptico de Foucault, ni sobre qué devuelven los lentes y los ojos que nos miran. Aunque sí va sobre esa relación, observar y que te observen, un vínculo que se retroalimenta en espejos infinitos. O algo más sencillo: la impregnación, la afectación, el rizoma de entendimiento que se genera con lo otro en cuestión, con el objeto a contemplar, con el estímulo que proviene de afuera, que atraviesa el cuerpo, y devuelve otra cosa al emisor.

Impregnación: según Zitarrosa, la primera etapa del proceso creativo*. La realidad "habla", quien “crea” codifica, y luego “transforma” ese lenguaje en arte. Y cito a Don Alfredo porque en su homenaje estuve ayer, interpretando un personaje -con la excusa de la ropa prestada- con la adrenalina de aventurarse otra vez a la ciudad y sus laberintos simbólicos. Y no hallé nada*, o perdí todo en la noche, o la emoción vivida se mudó con las letras a otra página que ya no está en blanco y que no aparecerá hoy; o lo que quiero contar es otra cosa. Eso, hablar de otra cosa.

Quizás porque ya se habla demasiado del Flaco*, quizás porque el show fue demasiado pop, quizás porque las nuevas generaciones entienden a Zitarrosa distinto, o quizás porque quiero hablar justamente de las nuevas generaciones, de renovar el panteón, de cambiar los tótems, de reformar la vitrina, de darle vuelta a la página para comprender todo lo que fue, pero sobre todo para descubrir todo lo que vendrá, lo que está pasando. Les invito a ponerse otra ropa, a jugar el juego -o intentarlo- de ser, hacer y entender otra cosa al hablar de música uruguaya.

Por eso me sitúo en el hoy, en este texto, con ropas que me pertenecen, para hablar de Ninguna Higuera, de su nuevo disco Metanlé (2025)* y del show en la Balzo.


Esta crónica se escribe en dos partes: la primera, hace unos meses, con la escucha del álbum en casa, individual, con auriculares; la segunda, ahora, después de la presentación del disco en vivo, en sala, colectiva, con parlantes. Y Ninguna Higuera también consta de dos partes, o de dos piezas que encajan perfecto. Por un lado, el origen: el trío de guitarra, viola y voz, la simpleza así de simple*; y por otro, el quinteto, con bajo, batería y el triángulo inicial que suma teclado y se pone al frente para comandar el proyecto, así como quien pide más*. Una combinación dialéctica que sintetiza muy bien lo que se quiere mostrar, que quedó plasmado en el disco y que se trasladó al vivo de excelente manera.

Pero empecemos por el principio.

Lo primero es que no es un álbum conceptual, pero sí maneja un concepto. Aunque yo diría que hay dos discos en uno. Por un lado, la parte “Metanlé” (El Suncho, el tema homónimo y Guitarrismos), donde está la reflexión compositiva, la experimentación, el pensar el futuro y el quehacer de un proyecto musical que decide presentarse en público. Canciones que dialogan a la interna, pero que ponen el ojo en la escena musical toda y en las personas que componen, que crean, que trabajan. A esa gente es a la que va dirigida la uruguayisima expresión “Metanlé”, a los y las colegas que le meten a la música en este país, siempre tan chiquito e ingrato con sus artistas (todo muy lindo con Zitarrosa, pero en sus últimos años no había sello que le editara sus discos)*. Este es el concepto que le da nombre al álbum y, creo, marca un camino y una búsqueda de la compositora principal del grupo, Belén Insausti; muchacha que derrocha suspicacia y poesía.

Por otro lado -siempre hablando de los textos-, están las canciones de amor (Cuánto, Carta a dos voces, Decisiones, No hay más tiempo). Este conjunto conforma un relato que se va hilando a través del disco y que también subraya una característica compositiva muy fina: hay otra perspectiva sobre los vínculos interpersonales. Aparece una historia -o varias-, está la incertidumbre, la audacia, la picardía, el drama, la esperanza, el círculo que vuelve a empezar con claridad y calma. Todas esas decisiones, buenas y malas, que involucran querer a alguien.
Y, para finalizar, una mención especial para Cada vez que te vas, una letra certera de lo que significa ser mujer y salir a la calle en la ciudad patriarcal; una canción necesaria que decodifica la realidad y nos habla del mundo que vivimos. Y aunque no mencioné lo musical -minimalista, rockero, 100% música uruguaya- debo decir que la fuerza del quinteto y las sutilezas del trío completan una escucha que, otra vez, me vuelve a convencer de que hay que meterle a la creación porque es posible la belleza. Por eso escribo estas notas, para no olvidar. Sentarse a escuchar música, menos mal que existe.

Estas palabras sobre el disco, que transcribo tal cual, me parecen tan cercanas como la primera vez que escuché Ninguna Higuera hace años, en un frío otoño de pandemia, con la ausencia de la música en vivo (a no ser esas dos o tres salas y productorxs que siguieron con su negocio). Ahora escribo en un bar, a minutos de salir del show, con cuaderno y celular, respirando el silencio y pensando en lo vivido.

Es casi un oficio: poner la oreja y dejarse sublimar, estar presente, sentir la presencia. Sentir que la música pega en el cuerpo, sentir que se aísla la butaca y que flota en el aire, sentir la compañía y la complicidad del público en comunión; sentir, por un rato, que no existe nada más. Hoy daba la sensación de que solo había espacio para la amistad y la música. Aunque en realidad no conocía a nadie, solo a mi amiga con la que fuí, y a las canciones, que ya las quiero como de toda la vida. Es que a las canciones se las quiere, se las cuida, se las recuerda, se las invoca, se les rinde tributo, se las abraza; se las mira de frente para que nos digan cosas que ni siquiera sabemos de nuestra forma de ser. Son tan amigas como nuestras amigas; por eso hay que escucharlas, irlas a ver.

Hoy, debo confesar, en realidad vi a mucha gente “conocida”, gente del ambiente musical montevideano, contemporánea a Ninguna Higuera; parte de esta especie de movimiento de mujeres y disidencias cantautoras que ocupan los escenarios hace años y que tienen la nobleza -y el buen gusto- de ir a ver a sus colegas. Esta actitud se puede asociar con aquello de “música para músicos”, con algo de nicho, con esos pequeños ambientes donde se retroalimentan las obras endogámicamente y nunca salen al público masivo. Pero este no es el caso -más allá del altísimo nivel letrístico y musical del grupo-, acá hay algo más, está pasando algo más. Lo que yo siento es sentido de pertenencia, conciencia de grupo, responsabilidad y militancia por la música, por las músicas; apoyo mutuo en una industria musical que no desenreda los cuatro o cinco nudos de siempre. Hoy fue una muestra de un sentimiento que atraviesa a esta generación de músicas y disidencias, y que alumbra un camino que, por suerte, son muchas caminando.

De memoria -y de Chismosa- ayer estuvieron en el público: Papina de Palma, Sofía Alvez, Camila Ferrari, Chane de Niña Lobo, Viviana Ruiz, Cecilia de los Santos, Guadalupe Calzada, Ana Ruiz, Pao Larrama,  Amanda Mara, integrantes de Las Pereira, gente de la banda Mestizo, de Orquesta las Señoras, de Juana y los Heladeros del Tango, de los coros Nómade y Panambí -integrados mayormente por mujeres-, de los colectivos MásMúsicas y MyDMUS, del TUMP... y quizás estuvieron -o podrían haber estado- Lu Romero, Ino Guridi, Chivi, Orfellia, Tesii Moreira, Miel, Rodra, Isabella Acerenza, Juli Taramasso, María Viola, Maité Gadea, Mica Mendizábal, Renata Pieri, Isabel Lenoir, Ivana Rodríguez, Fulana de Val, Mínima, Fer-o Smith, Boni, Flo Ramé, Mel Altieri, Maine Hermo, Bárbara Jorcin, Naoko, Flor Sakeo, Victoria Brion, Simona Bustelo, La Plapla, Centeiia F.C., Andy Falcone, Se Armó Kokoa, Lali Gaspari, Luana Méndez, Elena Ciavaglia, Animales de Poder y tantas y tantas más*.
Este público, real e imaginado, está conformado por mujeres y disidencias que sacaron su primer álbum discográfico en los últimos 10 años, pertenecen a las generaciones que tienen entre 20 y 40 años actualmente, y componen, producen, graban, tocan, trabajan y viven en Uruguay. Todas, en plena actividad, se unen a un largo camino, a esa obra en construcción* que es la música uruguaya. Y en esto hay que insistir, en ponerle otra ropa a la industria.


Es que la motivación es sencilla: hacer canciones iguales o más lindas que las de tus amigas -y que las propias- para mostrárselas a ellas, y aunque sea por ese rato de encuentro y música, sentirse más juntas y alegres que antes.
Impregnarse de vida.

Es la maravilla del intercambio; pasa con la música, pasa con la ropa. Cuando te prestan ropa que no tenés, te sentís con más belleza cuando la usás. Te sentís un poco esa otra persona y mostrás otra faceta de vos, te la apropiás. Se transfiere a través de la prenda una influencia que se materializa en la manera en que vos la usás. Y ahí hay una coordenada para pensar: la música, las canciones, las colegas… ese universo que está sucediendo es parte constitutiva de la creación individual. Llenarse de la música de otras personas, vestirse con su ropa, prestársela, es fundamental para que la rueda gire(esto también aplica al público).

Me gusta sentir la sensación de ser parte de algo que se está moviendo a fuerza de mujeres y disidencias que decidieron que -aunque no las inviten o programen- van a ocupar los escenarios igual, a fuerza de talento y calidad musical. Y eso también tiene que ver con la discusión pública, tanto por redes como por prensa tradicional, pero eso lo dejamos para los comentarios de esta publicación…

En la historia cultural de un pueblo están los contextos de tiempo y lugar, y están las "bandadas", como le gusta decir a Rubén Olivera*, cual pájaros, grupos interdisciplinarios vinculados a una generación que trabaja y milita en el área de la cultura y la creación artística. Gente que por ciertas inquietudes, ideas o búsquedas estéticas, se va juntando y generando nuevos movimientos; en este caso, de la canción montevideana. Porque lo que sucede arriba del escenario, además de pararse ahí, defender las canciones y plantear una idea de mundo, involucra a todo un equipo técnico que labura a la par, a gente que paga la entrada, a un lugar que genera las condiciones para que todo suceda… y algo más. Como planteaba Ángel Rama*, entre artistas, públicos y crítica se conforman nuevos espacios dentro de la cultura artística de un país y se echa a andar una nueva mirada sobre la realidad.

Esta crónica es solo un intento de sumar a eso.

Salú

Chismosa Selecciones


Notas:
*Del Reportaje a Alfredo Zitarrosa en Buenos Aires,1976, incluido en el cd de los Archivos Inéditos
*Cita de “Guitarra Negra”, Alfredo Zitarrosa
*Apodo muy común para nombrar a Zitarrosa en los 60s y 70s.
*Grabado en Argentina y producido por la cantante y compositora Lucy Pata
*Cita de la cancion “Treinta y Tres” del disco “Sin tiempo ni persona”, Ninguna Higuera, 2020
*Cita de la canción “Decisiones” del disco “Metanlé”, NInguna Higuera, 2025
* Véase la nota de Ignacio Martinez en La Diaria por los 90 años de Alfredo Zitarrosa
* Por la extensión no les nombro, pero son parte de una investigación que estoy desarrollando sobre mujeres y disidencias en la música uruguaya.

*Nombre del segundo disco de Ninguna Higuera, 2023



Ninguna Higuera sobre el escenario:

Emilia Benia, voz y teclados
Belén Insausti, guitarra y coros

Leticia Gambaro, viola y coros
Diego “Diega” Rodríguez, bajo y coros

Ivan Barcelo, batería





viernes, 29 de diciembre de 2023

Manuel Capella (Crónicas Chismosas)

08/12/2023 - Viernes - 20hs Experiencia de ir a ver el Documental de Aldo Novick “Gallego” en el Centro Cultural Parque del Plata. Crónica dedicada” A Manuel Capella, que no lo conocí, pero es mi amigo*.

No soy de dedicar mis textos, yo los escribo y después las palabras y los conceptos viajan por su cuenta hacia quien corresponda. Creo en esa libertad de decir lo que quiera aunque me genere enemistades. Pero este caso es diferente. Y trataré de dejar claro porque.
En mi infancia me gustaba mirar los discos que había en mi casa, y prestar atención a la música que sonaba en los parlantes de madera. No elegía las canciones, mis mayores lo hacían y sin saberlo me regaban de información que más tarde sería vital para mi vida. Todas esas semillas que dejaron en mis oídos de la niñez se hicieron bosque en la adultez. La melomanía no sé si empezó ahí pero no la pude detener, el ”daño” ya estaba hecho y eso es responsabilidad de las personas que ponían música en mis mañanas o en las reuniones familiares. Mucho de lo que se escuchaba, cantaba o guitarreaba en esas ocasiones estaba marcado por el canto popular uruguayo de los 60, a saber, Zitarrosa, Viglietti, los Olimareños, todos los superhéroes de mi familia. Pero había otros cantores más anónimos que me llamaban la atención por su voz, y sobre todo por la imitación que hacía mi padre de ellos. Mi padre interpretaba, jugaba, imitaba esa voz gruesa, profunda, de timbre grave. Esa voz honda, de decir cosas importantes, serias, como si se jugaran la vida en lo que cantaban. Con el tiempo entendí que así era. La postura y el carácter de las voces que invocaba era ese, y la voz que mejor representa su imitación y mi recuerdo (hoy lo sé) es la de Manuel Capella.

Hace unos meses, desde agosto de este año, está girando por varias locaciones y salas de cine un necesario Documental realizado (con mucho pulmón y voluntad) por Aldo Novick llamado “Gallego”. Más allá del retrato de época y de las pistas biográficas que muestra sobre la vida del Cantautor Manuel Capella, el relato se centra en su exilio, en su vida (forzada) fuera del país, con toda la nostalgia y frustración que eso conlleva. Pero también están los momentos de felicidad, las pequeñas alegrías que da el devenir habitual de las personas acostumbradas a encontrarse con otros, a juntarse con otros a comer, tomar, y hablar un rato de las cosas de la vida y el tiempo. La narración del audiovisual brota a través de cartas enviadas por Manuel desde el exilio, el cual se le impuso desde 1976 , y a diferencia de otros tantos, fue en Latinoamérica, en Ecuador. Recordemos que ya para esta época el Plan Cóndor (googleen) dirigido por Estados Unidos y en complicidad con las oligarquías civiles y fuerzas armadas locales instalaron gobiernos antidemocráticos y dictatoriales en muchos países del sur de América. A fuerza de tortura corporal y censura intelectual promovieron un proyecto económico, político y cultural que tiene consecuencias hasta el día de hoy. Sin ir muy lejos los 30 mil desaparecidos en Argentina, o para ir bien cerca los cientos que todavía no sabemos donde están acá en Uruguay, pero que seguimos buscando, y que todos los días y cada 20 de Mayo en la “Marcha del Silencio” se hace manifiesto. Esto es una síntesis. Tantos años de represión, sacrificios e historias en una línea de esta crónica, para dar contexto, no alcanzan para describir tanto dolor. No se puede pensar y escribir sin contextualizar, es una costumbre que creo hemos perdido, pero que es fundamental para entender los procesos históricos, la Historia con mayúscula, tanto ahora como antes. Manuel Capella, este cantor popular en la máxima expresión del término, no se entiende si no lo situamos en su época, en la etapa que le tocó vivir, y sobrevivir. El Documental lo logra a través de los testimonios de compañeros de ruta y amigos del Gallego, y con las canciones especialmente grabadas para el proyecto en la Fábrica abandonada de Funsa, en el corazón del Barrio Villa Española. Mucha gente reunida en honor y agradecimiento**. Y mucha gente también reunida en el Centro Cultural Parque del Plata para mirar el audiovisual y, por qué no, mantener vivo un legado de lucha y militancia que se desprende de la obra de Manuel Capella, y de toda esa generación del canto popular.
No conocía físicamente el espacio y descubrir un lugar y material nuevo me motivó a salir. Esta vez fuimos en auto con mi amiga, estábamos muy lejos pero ella activó un pedido de solidaridad y aparecieron las cuatro ruedas. Qué raro escribir la palabra solidaridad en relación a esto, pero así fue y allí fuimos, al encuentro del sitio y el documental. Me gusta sacarme las ganas de ver algo si ya lo tenía planeado en mi cabeza. A veces no hay plata, no hay tiempo, no hay ganas, pero cuando sucede y me saco esa ansiedad de “no querer perderme nada” lo disfruto plenamente, mejor si es con buena compañía. Y mucho mejor aún si se termina la velada comiendo algo en un bar y discutiendo de política. Claro está, sin ponerse nunca de acuerdo. La sala/teatro es muy cómoda, tiene buenas butacas, buen sonido, buena imagen y encontramos amabilidad en el trato por parte de la gente de la organización, al igual que por parte del Director y la Productora del Documental que estaban presentes en la visualización. ¿Se puede pedir más para mirar una película?.

Con Manuel Capella no coincidimos en el espacio-tiempo de esta vida, él es más grande, pero su música me llegó, como dije, por transmisión oral, militante, familiar.  Él llegó también pero en barco traído por su madre y padre desde España cuando era muy niño. El Gallego como le decían, o el Galleguayo como se definió él,  ya cantaba antes del Golpe de Estado de 1973. En el ’70 con 24 años grabó su primer LP  “Luces malas”, junto al poeta y decidor Paco Trelles. Un disco conceptual, temático, sobre supersticiones y leyendas de la campaña oriental. Recomiendo si por ejemplo les gusta el cuento “Rodríguez” del uruguayo Paco Espínola.
En 1972 grabó su segundo LP, primero solista, “Se trata de caminar”, con el gran guitarrista Hilario Pérez. Contiene ocho canciones que lo colocaron del lado izquierdo de la historia y del lado de la resistencia a lo que se estaba gestando en el Uruguay. La canción “Se trata de Caminar” es el reflejo de un sentimiento colectivo sobre un momento histórico, de crisis social como democrática, pero también de oportunidad histórica para cambiarlo todo. Sintetizar en tres minutos semejantes emociones y pensamientos es para tener en cuenta en estos días de tanto entretenimiento y banalización de la creación musical.

“Mira que te estoy nombrando la tierra de tus mayores/la misma que en otros tiempos conoció épocas mejores/si no sirvieron de nada cuestionables intenciones/necesita la estructura serias modificaciones.(...)Cuando quieran reaccionar ya no saldrán del asombro/nos verán venir unidos, caminando hombro con hombro/tener presente el concepto que aquí se vino a cantar/después de todo lo dicho, se trata de caminar”***.


Si nos ponemos a escuchar su discografía encontramos que su musicalidad está marcada por el candombe, la murga, la tanguez**** y los ritmos folklóricos latinoamericanos y del campo uruguayo. Sus letras, las poesías, toda su obra está ligada a su biografía, a su geografía, a sus amistades. A su compromiso con las luchas de las clases empobrecidas, a su solidaridad con los movimientos populares, a su relación con los hechos históricos de su tiempo. Sus canciones son un interesante ejercicio de Memoria, personal y colectiva.
Por eso yo quiero hablarles de un concepto que tiene en la forma de componer Manuel Capella y que se vuelve una característica fundamental para entender toda su obra: dedicar canciones.
Parece algo obvio pero no tanta gente lo cultiva. En sus discos es reiterada esta práctica, ya sea a personas “anónimas”, personajes verídicos, creadores artísticos, hechos sociales, o noticias y eventos del cotidiano. Esto se explica muy bien con el disco de 1991 “Canciones Dedicadas”, dónde están algunas de sus creaciones más conocidas y populares como son “Por la Unión y por La Blanca” (al barrio y sus protagonistas), “La Cara Pintada” con la murga Araca La Cana (al hijo de un murguista), “Milonga Viuda” (a Alfredo Zitarrosa a raíz de su muerte) y la emblemática “Quemando Mentiras” (a la Tota Quinteros). Recomiendo iniciar por acá la escucha del Gallego. Este es un discazo obligatorio del canto popular uruguayo.
El concepto de dedicar canciones se reafirma con el disco Dedicadas / 2” de 1995 donde aparece por ejemplo “Milonga con Viento” (al cantor y letrista de tango Tito Cabano) , “Un baile para la Rosa y la Luna ”(a la bailarina y militante negra Rosa Luna), y “Mateo Azul” (para Eduardo Mateo, con la voz invitada de Fernando Cabrera). Este concepto y su obra grabada se cierra con “Los ojos de marzo” (Dedicadas/3) que se editó en 2004. La influencia de Zitarrosa queda manifiesta una vez más con una canción dedicada a Alfredo, ahora a su nacimiento, “Milonga del 10 de Marzo. Y hay otra llamada “Humberto en Marzo” dedicada a Humberto Piñeiro del importantísimo dúo “Los Zucara” por su fallecimiento. Están las mismas inquietudes, las mismas intenciones. Su espectro musical se sostiene al igual que su búsqueda poética en la letristística, a veces épica, a veces panfletaria, a veces emocional romántica, a veces testimonial, pero que sostuvo con buen nivel y mayor o menor acierto en todas sus etapas. Dice Hamid Nazabay sobre Capella: “Con sus “canciones dedicadas” (casi un subgénero) se manifiesta como testigo de una época que decide testificar, como un enemigo del olvido y la omisión. Dedica para evocar, para revivir a quienes agasaja en sus cantos. Y no se place sólo con el homenaje a figuras consagradas, sino que rescata a otras, escasas de notoriedad, pero no de valía”*****.
Lo me queda de Manuel Capella después de escuchar todos sus discos******, es el compromiso con su gente, con su pueblo, con su tiempo. El estar a la altura de las circunstancias, tanto en su vida como en sus creaciones. Esto es lo que me atraviesa e interpela en lo personal y es con lo que quiero ir cerrando esta crónica dedicada, entre la biopic y el ensayo político.
Se ha popularizado en mi generación una frase de Los Redondos******* que dice “fijate de qué lado de la mecha te encontras”. El Gallego lo tenía claro, toda esa generación lo tenía claro, esa es la sensación que me queda después de mirar el Documental, después de discutir tantas veces con mis mayores. Es algo que siempre me surge al acercarme historiográficamente a estos momentos, a estas narrativas que tanto marcaron, que tanto marcan aún hoy los caminos y trayectorias de la militancia política. Se siente la convicción, la seguridad  ideológica. Y eso me lleva a preguntarme cómo se da este recambio generacional en términos de lucha política (¿con canciones?). Me cuestiona cómo procesar hoy las inquietudes políticas en una sociedad cada vez más apolítica, más fragmentada y digital, donde algunas de las organizaciones que podrían canalizar la furia están más en su ombligo que en las calles. En una sociedad cada vez más apática e indiferente a problematizar los hechos políticos/sociales/culturales que pasan en un país, en un continente, en una franja. Es algo que me quita el sueño y que me empuja a escribir para exorcizar tanta frustración. Hoy hay guerras (no importa cuando leas esto), hay procesos de exterminación en curso de poblaciones/minorías en varios lugares del mundo, las masas siguen deseando el fascismo aunque con otros colores y a través de votos en las urnas. La realidad es distópica, la serie “Black Mirror” ya quedó vieja y los “Oppenheimer” de nuestro tiempo tienen miedo de la inteligencia artificial que crearon. No sé qué reality show será el próximo, ni cuál será la canción del verano, pero algo me queda claro: hay que elegir muy bien contra quienes estar en contra. Pero sobre todo, hay que elegir muy bien a quienes entregar nuestra amistad. No para ser familia, sino para ser jauría y ladrar con nuestras voces en este desierto, que crece.********

Chismosa Selecciones


Notas
* Parafraseando el inicio de la canción "Cuero y Madera" de Manuel Capella
**Data completa del documental y bio acá
*** De la canción "Se trata de caminar"

**** La tanguez es interpretar, cantar o tener gestos musicales del tango en una canción popular que no es tango. Sobre todo asociado a musicalidad y sonido de Piazzola. Los uruguayos Daniel Amaro y Jorge Bonaldi “inventaron” o cultivaron muy bien esto.
***** Fragmento del Libro “Canto Popular, Historia y Referentes” de Hamid Nazabay - 2013
****** Además de los ya nombrados sus discos se completan con dos en el exilio, “CantoPoemas” con el poeta Modesto López de 1979 y “Cantando vas a volver” de él solista de 1981. Además “Siempre el Sur”, de 1985, a su regreso al país, donde graba otra vez, con otra orquestación y resignificándola para un contexto nuevo, el tema “Se trata de Caminar”. Ahora otra vez la vieja y frágil democracia pero con olor a ley de impunidad y proscritos.
******* De la Canción “Queso Ruso” de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
******** Parafraseando unas líneas de Nietzsche de “Así habló Zaratustra”.

Música del Documental Acá




Letra Completa de “Se trata de Caminar” (Manuel Capella- 1972)


Mira que te estoy nombrando la tierra de tus mayores
la misma que en  otros tiempos conoció épocas mejores

si no sirvieron de nada cuestionables intenciones

necesita la estructura serias modificaciones


ahora se trata de caminar

ahora se trata de caminar


Todo el mundo se pregunta qué es lo que nos ha pasado
¿por qué esta casa tan nueva de pronto se nos ha derrumbado?

pero ha sucedido algo que no entraba en los proyectos

están para levantarla muchos miles de arquitectos

ahora se trata de caminar
ahora se trata de caminar

Mira que te estoy diciendo la gente se esta juntando

los de arriba está cediendo y los de abajo empujando

ahora mismo es el momento de comenzar el trabajo

que la cosa está que arde y el fuego viene de abajo

ahora se trata de caminar

ahora se trata de caminar


Aquí como en todos lados mira lo que está pasando

unas puertas que se abren y otras que se están cerrando

el hombre esclavo del hombre por culpa de la codicia

tenemos que proponernos terminar con la justicia


ahora se trata de caminar

ahora se trata de caminar


Pueblo con pueblo se encuentran detrás de una gran barricada

buscando el sueño de artigas de una américa federada
mientras quiere detenernos el interés extranjero

se siente por todos lados la palabra compañero


ahora se trata de caminar

ahora se trata de caminar


Los culpables del derrumbe andan con preocupaciones
ellos cuentan por docenas y nosotros por millones

marchando unidos muy juntos es la forma de avanzar

tenerlo claro y entonces…se trata de caminar

ahora se trata de caminar
ahora es la hora de caminar


Cuando quieran reaccionar ya no saldrán del asombro
nos verán venir unidos caminando hombro con hombro

tener presente el concepto que aquí se vino a cantar
después de todo lo dicho…se trata de caminar


Ahora es la hora de caminar
juntos muy juntos de caminar
hombro con hombro de caminar
mano con mano de caminar

Discografía Completa:

1970 Luces malas - & Francisco Trelles
1972 Se trata de caminar .

1979 Cantopoemas - & Modesto López.

1981 Cantando vas a volver

1985 Siempre el Sur

1991 Canciones dedicadas
1995 Canciones dedicadas ll / El Galleguayo 

1997 Por la unión y por la Blanca - Reedición

2004 Los ojos de marzo - Manuel Capella.

2013 In Memoriam - & varios artistas – en Ecuador.

2003 La Salamanca - Cuentos y leyendas, varios artistas.